Un detalle perfecto para la comunión de un niño: estos botes de chuches personalizados combinan una etiqueta con motivo floral en tonos azules y un lazo de tela vichy que aporta un toque clásico y elegante. Cada bote se personaliza con el nombre y la fecha de la celebración, y viene relleno de caramelos surtidos, listos para entregar a los invitados como recuerdo del día. Fácil de coordinar con el resto de la decoración en tonos azules.





